"Leer es protestar contra las insuficiencias de la Vida" Mario Vargas Llosa. No estamos diseñados para leer sino para hablar y para escuchar. Aprender a leer y a escribir es un accidente o subproducto de nuestro desarrollo neuronal, sorprendentemente adaptado para la oralidad, que entrenado por milenios, gracias a la cultura, nos proyecta más allá de nosotros mismos mediante la palabra escrita. Gracias a la escritura hay evidencias del eco de miles de voces de grandes palabreros y de eminentes sabios, y atender a ello es parte de responder con total dignidad a la curiosidad propia del ser humano en permanente descubrimiento de sí mismo, de los demás y del mundo.